29 febrero 2016

Aurum Muriaticum Natronatum: Cuando el Silencio no es un Oasis

 




Es un remedio basado en la doble sal de cloruro de sodio y cloruro de oro. Una mezcla de Natrum Muriaticum y Aurum Metallicum. Tiene características de los dos, son remedios muy importantes, con mucha rigidez adquirida, autoimpuesta. Es un remedio profundo.
Es la represión emocional, gran remedio de la culpa. Entra en el rencor y se agrava con el consuelo, pero a diferencia de Natrum Muriaticum que puede estar así viviendo durante muchos años, Aurum es la autodestrucción. Introvertido, con una pena silenciosa que no expresa diciendo que está bien.
Es obsesivo, compulsivo. Siente alegría cuando piensa en su muerte porque va a suponer una liberación. Está profundamente dolido por las relaciones humanas, del mundo. Se destruye mirando hacia los demás, a diferencia de Aurum Metallicum que es mirándose a sí mismo.
Gran sentimiento de abandono, se siente rechazado desde este silencio, con vacío existencial que siente irreversible. Manifiesta ansias de afecto, pero se maneja pobremente con su actitud restringida.
Cuando se muere la madre, es un medicamento perfecto para estos momentos. Se acabó la fuente de vida, la nutrición elemental para él. Es el huérfano, se instala en esta verdad, en este drama.
Tiene un sentido extremo de justicia, rectitud. Anhelo de reconocimiento, adulación. Se lastima con facilidad cayendo en el sarcasmo, riéndose con facilidad de lo que son asuntos serios, burlándose de la vida.
Ha sido humillado a lo largo de la vida, volviéndose desconfiado. Acumula grandes dosis de rabia, de frustración consigo mismo y con los demás. Se siente profundamente afectado cuando ve disputas, incluso las que no tienen que ver con sus asuntos. Es anticipatorio por trastornos de muerte de sus seres queridos.
Es enamoradizo, idealizando las relaciones afectivas y deposita en su pareja la responsabilidad de su felicidad.
Rompen los límites, parece que atraiga los accidentes o a la inversa, puede ser muy, muy cauteloso.
Un síntoma muy simbólico se presenta en su ojo izquierdo, símbolo físico de la conciencia del afecto y de lo que uno puede ver de sí mismo, éste se cierra espasmódica e involuntariamente durante el dolor de cabeza, como sus impulsos afectivos que buscan el contacto profundo con los demás y que terminan convirtiéndose en ofensas y agresiones, críticas y distanciamiento.
Cuando el efecto del medicamento empieza a funcionar, es importante trabajar el fondo de la persona y resolver las distintas capas traumáticas que conlleva. Es básico, una vez removido, mostrarle que puede encontrar una trascendencia.

Creo firmemente en acompañar la terapia despejando el pasado para entenderlo, integrarlo, llegando a comprender para recuperar la fuerza, el don, el propio poder en uno mismo. Poder disfrutar el presente con más amplitud, instaléndose en el ahora desde un cuidado mucho más completo y amable hacia uno mismo



1 comentario:

pamela plaza comotto dijo...

Muchas gracias por este blog, muy bien descrita la personalidad de este medicamento.