29 julio 2012

¡Vamos allá, valientes!.- La necesidad de pertenecer a un 'sistema' (Familia, clan...)


Cuando nacemos, necesitamos de nuestros cuidadores para sobrevivir. En la etapa de crecimiento, nuestro ego se va formando y va adquiriendo el rol que le impone el sistema en el que se encuentra. (El sistema es cualquier tipo de grupo al que pertenezcamos, ya sean padres, abuelos, cuidadores, grupo de amigos, etc…)

Para encajar en el sistema, tenemos que cumplir el rol que nos han adjudicado. Si te sales de ese rol, notas como las personas que forman parte de tu sistema se sienten incómodas y rechazan una manera de pensar y vivir, diferente a la suya.

Crecemos con la frase grabada a fuego de: Si haces lo que “YO quiero”, te amaré.

Nuestro ego no soporta la soledad, y es por ello que muchos de los bloqueos que tenemos de adultos, tienen su raíz en el “querer encajar” en el sistema en el que hemos crecido y/o aprendido.

En muchos casos, se trata de seguir la profesión de padres y/o abuelos, en otros se trata de tradiciones impuestas, y luego hay otros que son mucho más sutiles, como por ejemplo; el de una persona que crece en una familia en la que sus padres no disfrutan de la vida, no se les ve felices, simplemente ven pasar la vida sin implicarse en su responsabilidad sobre el disfrute de la misma. Esta persona, de adulta puede tener serios problemas para disfrutar, y todo lo que tenga que ver con ser feliz, ya que cuando consigue momentos de felicidad, siente el miedo de que si es feliz, ya no puede seguir perteneciendo a su familia. Se está saliendo del sistema.

La persona a menudo lo define como sentimiento de culpabilidad y de incapacidad, le da miedo ser feliz, literalmente. Lo que hay debajo de este miedo, es el miedo a acabar con el rol que le impusieron de pequeña.

Es como si un heavy o rockero, un día descubre que también le gusta la música clásica o el jazz y poco a poco se va decantando hacia esta y dejando de lado la música que define a su “tribu”. Esta persona puede llegar a sentirse avergonzada y no compartirlo con sus amigos por el miedo al rechazo, sin tener en cuenta que es el miedo a la soledad de su propio ego, el que le hace llegar a esa conclusión, ya que hay muchas más opciones a tener en cuenta. A algunos amigos les puede gustar también, los que le rechacen quizá no sean imprescindibles en su vida, ni tengan tantas cosas en común, puede encontrar otros amigos nuevos, o puede disfrutar de su nuevo hobby a solas.

La necesidad de pertenecer a un sistema, provoca el miedo a ser uno mismo por no decepcionar a los otros, y por no decepcionar a otros, vivimos su vida y sus miedos a costa de nuestra propia vida y felicidad.

La vida y las personas están en constante evolución, y sin las personas que se han atrevido a salirse del sistema, estaríamos repitiendo una y otra vez roles antiguos y obsoletos, y se pararía la evolución. Muchas veces, un rechazo a tiempo, puede provocar el cambio a mejor de todo un sistema. Podemos elegir ser el ejemplo a seguir para los demás. Es muy posible que quien al principio te rechaza por ser diferente, a la larga te pregunte, ¿Cómo lo haces para estar siempre tan alegre? Y si no lo hacen, es su elección.

Ser feliz y disfrutar de la vida es responsabilidad de cada uno y sólo depende de ti. No culpes a los demás por algo que tu mism@ estás permitiendo y prolongando. ELIGE OTRA OPCIÓN DE VIDA.


Vamos allá, valientes!!

(A todos los valientes que se atreven a ser ellos mismos y lo trabajan a consciencia... y en especial, a Fuensi García, por lo inspiradora que eres muchas veces sin tu saberlo...)