19 mayo 2014

Elegido para Vivir, mereces lo mejor para ti.




Siempre, desde muy joven, me ha ayudado pensar que la vida es como un gran juego. A veces, un juego bastante bestia, con un circuito con un montón de bases, pruebas, estados, tramos por superar... una gran gimkana, en la que se requiere pasar para tener una habilidad, un 'hacer' que sólo se entiende cuando se llega a la meta de lo conseguido. 

Quizás, las más duras son las que suponen transmutaciones internas, renacimientos, ser de manera nueva... para llegar a darse cuenta de..., tomar consciencia de uno mismo, soltar filtros antiguos que impiden ver lo nuevo.

Según lo que te propones, hablar de meta o de conseguir  puede resultarte inadecuado porque son  ingredientes muy íntimos que quieres en tu vida y precisan de un toque sensible. El juego es el mismo...y puedes ver la dificultad, el dolor, las trabas, las limitaciones pero sin enredarte en laberintos de sufrimiento porque simplemente sabes, conoces, llevas dentro con convicción que mereces lo mejor para ti. 

Incluso el cómo lo llevas dentro aunque pienses que no lo sabes.

Somos más que cuerpo físico y emociones. 

Somos más que lo visto por nuestros ojos y lo sentido en nuestro cuerpo... 

Somos experiencias vividas con todas sus resonancias, así como lo recibido y entregado. 

Somos consciencia pura, aún y no ser conscientes...

Es muy sencillo... pero andamos muy distraídos con ruído externo e interno. 

Es muy fácil y a la vez comprometido porque pide que se desplome lo que ya no necesitas y quizás, te has encariñado...

Es muy sencillo... por el simple hecho de estar vivo, perteneciente a la vida, elegido para vivir, elegido para ser visto y amado, mereces lo mejor para ti.

¿Preparado para empezar...?