26 junio 2017

¿Cambiar? ¡He crecido!


Aprender es crecer, es evolucionar.
La palabra ‘’cambiar’’ constata que hay algo estropeado o caduco, quizás incluso tarado y somos tan duros con nosotros mismos, a veces, que es posible que lo sintamos así que está realmente estropeado, realmente mal, sin pensar que llegamos hasta el lugar donde estamos gracias a ello.

Aprender es evolucionar, es crecer y es más fácil crecer cuando abrazamos nuestro proceso desde la aceptación de lo que está ocurriendo y desde la inocencia, desde nuestra humildad… ese estado interno del que se dispone a aprender, a iniciar un camino nuevo y expandir su mundo…

A mi modo de entender, seguimos tratándonos a baqueta, con mucha exigencia… y falta el ingrediente que comporta lo cálido, lo amoroso, lo positivo, lo que puede sostenerte y la apertura de posibilidades desde una confianza nueva. Claro que nuestros pasos deberán diseñarse algún día y será necesaria una implicación, una voluntad definida y querer hacerlo realmente…

Hablamos a menudo de soltar el pasado… ¿Qué es eso? Yo lo viví, lo sentí, me conmovió, estuve, vibré, está ahí dentro de mi, lo respiré, lo amé, lo sufrí, lo…lo… ¿Cómo suelto alto que llevo ya en las venas?

Puede sonar a agresión cuando estamos aún enfrascados y resonantes en ello. El interior te va mostrando señales de que está ahí y tu repites amorosos mantras que te elevan la vibración y si bien es cierto que desde allí podemos llegar a un nivel de comprensión mucho mayor y es más fácil vivir, hay una serie de tejidos dentro de ti que piden ser recolocados, revisitados y comprendidos… es como un puzzle que saltó por los aires y las piezas quedaron en suspensión sin saber cómo recolocarse de nuevo en tu vid. La emoción es confusa y los momentos presentes se solapan con el pasado y entre ellos hay un diálogo que no domino hasta que un día, llego a pensar que olvidé el pasado, estando agotado de ocuparme de mi día a día de esa manera…

El tiempo lo cura todo… o no cura nada. Dependerá de lo que hagas con el tiempo… Quizás el tiempo la lía aún más. Dependerá de lo que tú hagas en ese tiempo…

Aceptar que ocurrió con el ánimo de integrarlo es el primer paso… Respíralo cuidando de ti, llevándote de la mano. Tu historia habla de lo que viviste pero tu historia no eres tú. Tú eres mucho más y estás en constante evolución.

Rodéate de personas que puedan ayudarte a respirarlo sin desplomarte ni enredarte… y puedas expresarte. El recibir este apoyo puede ir más allá de lo que crees y escuchar también te puede ayudar a expandir tu mundo.

Rodéate de personas que potencien tu capacidad de decisión, te ayuden a encontrar recursos dentro de ti y lo que puedas necesitar.

Rodéate de personas que saben acompañar y ya entendieron que el juicio es muy gratuito y no aporta nada a nadie. A ti, tampoco.

El verdadero camino se aprende caminando y mira qué bonito ha salido esto… pero lo más adecuado es decir que Tu Camino lo aprenderás Caminando desde tus pasos, desde tus pies, desde ti. Sólo lo puedes hacer tú pero puedes escoger los compañeros de camino y ser tú, también, un buen compañero de camino.

…He subido y he bajado muchas montañas, algunas bastante escarpadas y he crecido con mis demonios y crezco con todas mis sombras. He aprendido que en realidad no existen los manuales de vida y que cada uno habla de sí mismo o de lo que ha observado.

Me he perdido y me he encontrado unas cuantas veces y cuando me he encontrado me he dado cuenta del valor que ha tenido todo lo que he pasado.

Me he dado cuenta que mi voluntad es básica y desde ella es básico adquirir un buen hábito. Sin hábito pierdo mi poder expresado en la vida y mi capacidad de decidir. Si pierdo la capacidad de decidir, alguien lo hará por mi y eso no lo quiero.

He aprendido que los consejos son consejos, no son mandatos y que quien los entrega, lo hace desde sus mejores intenciones hacia mi, que no pierdo nada en escuchar y valorar pero quien decido soy yo.

He decido que lo tóxico llama a lo tóxico… o sea que si hay ante mi alguien que veo tóxico, algo de mi lo ha llamado para que esté pero que yo puedo decidir qué hago con esto.

He aprendido que lo más bello de este mundo es amar y que todos estamos provistos de ello.

He aprendido que las experiencias que me da la amistad, el amor de pareja, el amor de mis seres queridos con todo lo vivido, el amor a la vida es lo mejor…y que el gran amor es el amor propio para poder disfrutar plenamente de todo esto y del buen vivir.

He aprendido que hay decisiones que tomamos con nosotros mismos y a veces, no somos conscientes y cuando eres consciente todo suma, incluso la decisión equivocada.

Crecer es algo bello y todos tenemos derecho a ello. No es incompatible con nada y es compatible con todo. Es algo que no se vende y quien lo vende, miente porque sólo tú lo conseguirás el día que lo decidas… como el día que decidiste tantas cosas y viste un campo abierto ante ti, no pensaste en soltar, dejar ir, abandonar… simplemente anduviste el camino.

…Seguro que también aprendiste a quejarte ya hace muchos años atrás, ¿verdad?… y ¿Qué tal? ¿Cómo te fue?

Aprendemos de los errores que cometemos y algunos de ellos, los tenemos tan integrados que no sabemos que están ahí como el modo automático que se dispara con la queja.

Observa qué buscas realmente cuando te quejas… Qué estás necesitando realmente y quizás lo que necesites esté muy lejos de tus palabras… Menudo descubrimiento, ¿Verdad?

Dándonos cuenta de lo que podemos mejorar es la manera óptima de crecer…

Crecer, madurar, aprender, evolucionar, tomar Consciencia son palabras grandes y son buenas noticias para ti. Es entrar en un nuevo nivel de comprensión… más grande, más amplio y, si realmente te lo permites, puedes mejorar tu vida.

Nadie lo puede hacer por ti.





4 comentarios:

Anónimo dijo...

Gracias, Rosa Maria!
Grandísimo abrazo desde Argentina.
Elena P.J.

Montse Torras Bajona dijo...

Moltes gràcies Rosa Maria.

Eulàlia Abad dijo...

Hace un rato he entrado en esta página por casualidad ...aunque no creo en las casualidades...te felicito Rosa María en primer por la música de Chopin preciosa...y todo lo que cuentas una gran labor ,
en todos aspectos
Tal vez algún día podamos volver a encontrarnos...yo estoy en la música, en la espiritualidad y parece que soy phosphorus aunque estuve muchos años con pulsatilla...
Abrazos de luz
Eulàlia

Anónimo dijo...

Moltes gràcies per la teva generositat, Rosa Maria.
Seria bo per tots llegir-te més sovint.
Abraçada gran des de Nova York.

Adela Parera i Alfred Ruiz