03 junio 2012

Consejos prácticos para superar el dolor de una ruptura (Joan Garriga)



EXPRESAR LOS ASUNTOS PENDIENTES. Para poder superar una ruptura es importante expresar aquello que no hemos dicho, tanto sean sentimientos, como cosas no dichas a lo largo de la relación. La expresión de las cosas que quedan por decir puede ayudarnos a cerrar una gestalt y poder abrir otra. Si es posible la expresión con la persona delante mucho mejor, si no es posible, por lo que sea, como por ejemplo que no lo veamos conveniente por el momento de la relación ya que creemos que puede empeorar las cosas, simplemente escribir todo lo pendiente e imaginar a la otra persona y decírselo.


PODER AGRADECER LO QUE HA HABIDO. Es también muy importante poder agradecer todo lo que nos ha dado la otra persona, puedes hacer la lista de las cosas concretas que tienes que agradecerle. Aceptar lo que nos ha dado el otro y poder decir gracias nos pone en disposición de valorar lo recibido y desde ahí poder superar la ruptura. Cuando en una relación se puede ver que nos ha aportado y lo que hemos aprendido en ella se está en disposición de poder cerrarla y abrirnos a lo que esté por venir.


EL DUELO TIENE DIFERENTES FASES Y REQUIERE TIEMPO. Como hemos descrito en el artículo en el duelo de una ruptura se pasa por diferentes fases y sentimientos. Una ruptura no concluye con la firma del divorcio. Este es un hecho importante que demarca unos límites precisos. Sin embargo, en términos internos el tránsito de lograr una separación tiene su propio biorritmo emocional. Además, si la relación perdura como padres, se requiere una transformación de las reglas de juego y un reconocimiento por parte de la pareja de que, como padres permanecerán juntos en sus hijos.


EN NUESTRA CULTURA CADA VEZ SE HABLA MÁS DE MONOGAMIA SECUENCIAL. En la sociedad en la que vivimos, a diferencia de otras culturas o de otros momentos históricos, el esquema establecido sobre como tienen que ser las relaciones es muy flexible. Lo previsible es que tengamos varias parejas estables a lo largo de una vida, con el consiguiente coste emocional. Sin embargo esto tiene la ventaja de que podemos ser creativos con el tipo de relación que queremos y el inconveniente de que podamos perdernos en tantas opciones y no saber que tipo de relación podemos establecer. Esta flexibilidad nos da la posibilidad de tener varias relaciones en una vida y de poder experimentar con cada persona diferentes tipos de relación y de crecimiento. Para ello también es necesario poder dar un lugar a cada relación que hemos tenido y reconocerlas como tales.

 
EL AMARNOS A NOSOTROS MISMOS AYUDA A SUPERAR LA RUPTURA. Cuando tenemos una ruptura, es muy importante el saber que tenemos un valor, independientemente de si el otro nos valora o no. Nuestra capacidad de valorarnos a nosotros mismos se pone a prueba cuando vivimos el fracaso de una relación o nuestra pareja nos dice que no quiere continuar viviendo con nosotros. Ahí aparecen todos los fantasmas de que ya no servimos o que no encontraremos a otra pareja nunca más o a nadie que nos quiera. El saber que uno tiene valor para otras personas y que lo tiene por si mismo por el solo hecho de existir, nos puede ayudar con estos sentimientos.

 
LA RESPONSABILIDAD DE UNA RELACIÓN ES DE DOS Y LA RUPTURA TAMBIÉN. El aceptar la responsabilidad de que las relaciones son cosa de dos y lo que ocurre en ellas también, el poder ver que parte de responsabilidad tiene uno en lo que está pasando en un ruptura es importante, no para culparse o juzgarse sino para ver como puede dejar de contribuir con el problema y ayudar a que la ruptura sea mas fácil. El hacer responsable de que uno atrajo a esa persona y que en un principio la amó y seguramente en algún lugar la sigue amando, nos puede ayudar para ver las cosas desde otro punto de vista, cosa que nos puede ser útil en los momentos difíciles. El satanizar al otro y culparlo de todo, lo que acostumbra a traer es más conflicto y dolor.


Joan Garriga
http://www.joangarriga.com

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Querida Rosa Maria,
Muchas gracias.
Un abrazo grande

Anónimo dijo...

Soy Marián Lucas :-))

Anónimo dijo...

Querida hermana... Acabo de leer este artículo de Joan Garriga y te agradezco que lo hayas encontrado, colgado. Creo que lo pusiste después de hablar conmigo y me conmueve. Tengo ganas ya de verte, pasan los días lentos. Pienso que la sesión que me espera contigo va a cambiar grandes cosas. Agradezco a la vida que haya personas como tú que entreguen la vida en lo que hacen porque al ver esto de ti ya me cura. Ojalá la vida te traiga el amor nuevamente y pleno, grande, puedas disfrutar de esa complicidad que entiendes tan bien como tesoro y a mi me llega. Te quiero mucho. Nos vemos.

Ana Martín Luque
(Gijón)

Rosa Maria Plana dijo...
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